Tristan Tzara, 1920
Coja un periódico.Coja las tijeras.
Escoja en el periódico un artículo que tenga el largo que pretende darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte a continuación cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Extraiga seguidamente cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y usted acaba de convertirse en un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo.
Atención, chicos, ahora ustedes pueden hacer sus propios poemas dadá!:
señuelos en sitios inadecuados
ResponderSuprimircarne fresca bajo la almohada
tic
besos para tres
aunque el vulgo no comprenda...
Y que pasara conmigo? no entendere mis propios poemas ? despues de escibir mi primer poemario lo volvere a leer y estara en blanco de zinc.